En esta entrada quiero compartir una traducción que realicé para el nuevo blog de Nirakara de un interesante artículo de Evan Thompson originalmente publicado en The Brains Blog. En este artículo, Thompson formula una  crítica a la perspectiva encefalocéntrica que está presente en gran parte de la investigación contemporánea en meditación, argumentando que mindfulness es una práctica corporizada, no localizada en ninguna parte del cerebro y enactuada en un contexto relacional y cultural. En palabras de Thompson;

“Estas habilidades emocionales y cognitivas que constituyen el estar plenamente presentes, así como los comportamientos basados en ellas, claramente dependen del cerebro—y mejorarlas cambia el cerebro—pero no son estados mentales privados y no existen en el cerebro. Aunque es posible que haya patrones únicos de actividad cerebral que correlacionen con estar presentes en un determinado contexto, apelar a su presencia no explicaría lo que es mindfulness. Mindfulness no existe dentro del cerebro; existe en el mundo social de la vida humana. Más aún, lo que se considera como estar atentamente presente depende del contexto social y de la cultura. De esta forma, mindfulness sencillamente no es visible a nivel cerebral. Para poder verlo necesitamos una perspectiva más amplia, una que tome en cuenta a la persona como un todo, además del contexto social y cultural”.

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El Buddha. Pintura de Odilon Redon. c. 1905.