La compasión es la sensibilidad y apertura hacia el sufrimiento propio y de los demás junto a la motivación de aliviarlo y prevenirlo.  Todos tenemos esta capacidad natural para sentir y expresar la compasión, al menos en estado de semilla. Sin embargo, el estrés diario, las presiones sociales y las experiencias de vida a menudo limitan la expresión plena de esta capacidad básica. El gran aporte de las tradiciones contemplativas respecto a la compasión es la noción de que es posible elegir nutrir y desarrollar nuestro instinto compasivo, tal como una planta puede ser cultivada desde la semilla, lo cual trae beneficios tanto a quien emprende ese camino como a quienes lo rodean.

El cultivo de la compasión hace surgir la fortaleza para estar con el sufrimiento, el valor para actuar con compasión y la resiliencia para prevenir el burnout y la “fatiga por compasión”. Estas cualidades facilitan y apoyan, a su vez, una serie de cambios positivos, desde mejorar las relaciones interpersonales hasta hacer una diferencia positiva en el mundo.

En este vídeo, algunos de los autores y fundadores del programa de Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión (“ECC” o “CCT” por sus siglas en inglés) explican por qué es importante cultivar la compasión. Este equipo de psicólogos y contemplativos liderados por Geshe Thupten Jinpa, contemplativo y académico tibetano y principal traductor del Dalai Lama, integraron prácticas contemplativas tradicionales junto con investigación psicológica contemporánea para ayudar efectivamente a las personas a generar una vida y una mente más compasiva.

Que disfruten de este breve vídeo.